Entrevista con el químico Antonio Iglesias (1): “El ácido sulfhídrico es el malo de la película”

Imagen de sistemas de eliminación de olores

 

Antonio Iglesias, Licenciado en Ciencias Químicas y Diploma de Estudios Avanzados  en el Doctorado en Química Analítica con la calificación de Sobresaliente, lleva más de dos décadas investigando los malos olores y la contaminación odorífera. Hemos hablado de él en otras ocasiones debido a los estudios que el Grupo de Trabajo del Congreso Nacional de Medio Ambiente –CONAMA- ha publicado a lo largo de los años.

Recientemente, hemos mantenido una ilustrativa charla con él en la que nos ha hablado en profundidad de la contaminación odorífera y de los problemas que van a encarar los ciudadanos afectados por el matadero de Salinas.

Una hora de conversación da para mucho y por su extensión publicamos la entrevista dividida en tres posts que abordarán distintos aspectos. En el primero, la contaminación odorífera, la situación en España, el marco legislativo que la condiciona, la labor del CONAMA y qué hay que hacer son los principales temas.

 

¿Qué le lleva a un químico a especializarse en problemas medioambientales?

Me llevó un poco la moda, porque todos en el ejercicio profesional vamos abordando las áreas que están más de moda, valga la expresión, y cuando yo me inicié en el medio ambiente, allá por 1990, pues empezaba a hablarse de medio ambiente. Curiosamente, en la industria la prevención del medio ambiente estaba mal vista porque era un costo añadido al producto industrial. Entonces, me inicié creando mi propia empresa, Europea del Medio Ambiente S.L., con el fin de atacar los problemas de malos olores que se estaban detectando en España. Ese fue mi inicio, después comencé a escribir sobre mis experiencias y en esta línea continuo.

 

Legislación y sistemas de eliminación de olores

 

¿Cómo ha evolucionado la situación de la contaminación odorífera desde 1990 hasta ahora?

La situación de la contaminación odorífera se hizo resolviendo el problema antes de analizarlo. De modo empírico se sabía que las estaciones depuradoras de aguas eran generadores de malos olores que primero afectaban a los trabajadores de la planta y luego se expandían al vecindario. Muchas veces debido a la mala planificación de las viviendas puesto que, si hay una estación de depuración de aguas residuales, lo último que se le debe ocurrir a uno es crear una urbanización en las inmediaciones de la planta. Pero esto ha venido sucediendo, yo creo que hoy un poco menos.

Mi entusiasmo por la contaminación odorífera vino a raíz de que la Generalidad de Cataluña publicara un borrador de proyecto de ley para prevención de la contaminación odorífera. Eso despertó mi curiosidad, me metí en aquella investigación y a partir de ahí ha ido aumentando mi experiencia y mi afán por saber. Este borrador de contaminación odorífera de la Generalidad de Cataluña es un borrador modélico. Si esto lo hubieran hecho en Alemania o fuera de nuestras fronteras estaríamos poniéndole laudos. Yo estoy decepcionado porque teniendo esta herramienta de trabajo tan bien elaborada no se le haya sacado todo el partido que se podría.

 

El borrador de proyecto de ley que nunca llegó a tramitarse es bastante posterior a cuando comenzó…

Fue bastante posterior a 1990, en 2004. De 1990 a 2003 yo había dirigido obras con mis sistemas de eliminación de olores y mi experiencia se había centrado en eliminar los malos olores y llevar a cabo la dirección de las obras correspondientes.  Es una tarea ardua porque tienes que hacer no solamente el balance de materiales para determinar cuál es el método adecuado de desodorización sino todas las operaciones necesarias para la culminación de la obra. Son métodos basados en Ingeniería Química que abordan temas, operaciones básicas, desde la absorción hasta el transporte de fluidos.

Me adentro un poco en esta cuestión. En las estaciones depuradoras de aguas residuales los malos olores se producen en la obra de llegada de las aguas residuales, que han de ser cubiertas por una edificación que, para entendernos,  es como una especie de fábrica.  De estos recintos se extrae mediante gigantescos ventiladores  el aire contaminado y se lleva  a las torres de lavado químico. Me centro en el lavado químico porque es el más frecuente, el más formativo y el más representativo de los métodos de eliminación de olores.

Bien, ya con la experiencia que tenía de mis obras empecé a escribir cuando me comencé a centrar, paralelamente, en toda la legislación que había para la eliminación de olores. Y me di cuenta de que avanzaban con mayor velocidad los sistemas de eliminación de olores y muy despacito la legislación. Y lo que no avanzaba en modo alguno era una legislación específica para la eliminación de malos olores. Entonces en el año 2008, cuando ya había recorrido un largo período de tiempo, escribí un artículo titulado “La contaminación odorífera: unas técnicas de determinación avanzadas, una legislación específica inexistente”. Y eso lo publiqué en la revista Enlace del Colegio de Químicos y posteriormente lo mandé como Comunicación Técnica al CONAMA para su publicación en el congreso de 2008. En el 2010 comencé a dirigir el Grupo de Trabajo Contaminación Odorífera.

 

¿Dónde se da con más frecuencia la contaminación odorífera?

Quizás en volumen, se presente la contaminación odorífera en las estaciones depuradoras de aguas residuales. Y de un modo más reciente, en los dos últimos años, en las plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos y en diversas industrias.

 

¿Cómo quedan los mataderos en ese aspecto?

Bueno, los mataderos siempre han sido una industria o instalaciones potencialmente contaminantes. Porque se trabaja con materiales que tienen proteínas, las proteínas son degradables y en la degradación de las proteínas uno de los últimos eslabones, o el ultimo quizás, son los mercaptanos y el sulfuro de hidrogeno o ácido sulfhídrico. Además del amoniaco y las aminas complejas.

 

Desde el CONAMA han defendido la necesidad de una ley nacional sobre contaminación odorífera ¿Por qué cree que no se llega a formular esa ley?

Pues mire, basándome en la experiencia de porque se ha bloqueado esta ley en Cataluña, pues por la oposición de los industriales

 

En Cataluña se estuvo cerca de lograr un marco legal adecuado.

Esta ley la hizo el gobierno tripartito y lo hizo bien. Y el gobierno siguiente, no sé si por presiones de los industriales o por otro tipo de consideraciones, pues esa ley ha ido a parar a un cajón. Es así de simple.

 

Una ley de contaminación odorífera para todos

 

¿Cómo valora el marco legislativo actual?

Muy insuficiente. Muy insuficiente porque, fíjese, hasta hace dos años ha venido utilizándose todavía el Reglamento de Actividades Molestas Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP) de 1961; o sea que ya no es ni constitucional ese reglamento. Pero sobre todo en municipios donde no había otra ley, se ha venido manejando esta y se han agarrado como a un clavo ardiendo a este reglamento. Esto es para ilustrar hasta qué punto es insuficiente la reglamentación.

 

Una ley sobre contaminación de 1961 tiene que estar a la fuerza enormemente  desactualizada.

Muy desactualizada. De todos modos, la Ley de Cataluña, vamos a llamarla así por simplificar, mal que bien se viene utilizando en determinadas comunidades autónomas; pero tiene una limitación. Esta ley, que está muy bien elaborada, se basa en la norma UNE-EN 13725 que no habla más que de emisión, pero no de inmisión. Entonces, para obtener valores de inmisión, hay que apoyarse en modelos matemáticos de dispersión en el aire, y extrapolarlo a lo que se estima que va a pasar en inmisión, lo que conlleva  cálculos matemáticos aproximados y de gran incertidumbre de dispersión en el aire.

De todos modos, por ejemplo, en el caso de las estaciones depuradoras de aguas residuales, las empresas constructoras ya van cogiendo la onda y van estimando qué va a pasar a 1.500 metros, por ejemplo, de una depuradora. Y obligan a que no huela en esas distancias, lo que se puede lograr o no lograr. Pero claro, al que le adjudican la obra si lo logra es a costa de mucha inversión económica y si no lo logra, pues se le cae el pelo.

 

La ley nacional que vienen reclamando desde el Grupo de Trabajo del CONAMA, ¿qué guías debería tener?

Debería jugar sobre una mejora de los sistemas de extrapolación  de los valores de emisión, que se obtienen con la norma UNE-EN 13725, a los valores de inmisión que se obtienen por la referida extrapolación. Es decir, limitar los factores de incertidumbre que tiene tal extrapolación, pero eso no es fácil. Yo daría entrada a que contemple la utilización del olfatómetro de campo, que cubre estas limitaciones, y entonces, con esas dos herramientas (extrapolación y olfatómetro de campo), más la química analítica, ya decidirse… Poner las tres como alternativas y decir que queda al criterio de la entidad que reciba una concesión de obra utilizar una u otra, dándoles igual rango de validez. La administración tiene que ser práctica en este sentido.

 

¿Cuál es el enfoque que han llevado al CONAMA de este año que se acaba de realizar?

El enfoque de este año ha corrido a cargo de mi Comunicación Técnica” Contaminación Odorífera. Análisis de olores” que viene a complementar lo que habíamos difundido en los años anteriores, en el mismo 2008 con mi primera comunicación técnica citada al principio,   “La contaminación odorífera: unas técnicas de determinación avanzadas, una legislación específica inexistente”; en 2010 , 2012 y 2014 con las intervenciones del Grupo de Trabajo. Y claro, como sobre todo el sistema de detección de olores por vía química y vía olfatométrica va avanzando, pues he incluido en la actual Comunicación Técnica de 2016 los nuevos sistemas que hay de análisis de olores centrados en el sulfuro de hidrógeno o ácido sulfhídrico, que es el malo de la película, porque es el responsable de los peores olores dado su bajo umbral de identificación y su terrible olor a huevos podridos.

Le quería señalar también que el Grupo de Trabajo Contaminación Odorífera, que hemos venido actuando en los distintos CONAMA, está constituido por profesionales cualificados totalmente independientes. Es decir, ninguno de nosotros ha ido al CONAMA a vender ni un aparato ni un producto y estamos integrados, unos en el Colegio Oficial de Químicos de Madrid, y algunos otros de Barcelona en entidades igualmente independientes. Por eso no tenemos más que el interés de ser fieles a la vocación de los químicos de hacer la vida fácil a los ciudadanos y en este sentido entendemos que la promulgación de una ley contra la contaminación odorífera es algo que necesita España. Permítame que insista en lo de la independencia de los del Grupo de Trabajo. Esto nos da una gran garantía o la da a los ciudadanos, que no perseguimos nada para nuestro bolsillo, para nuestro interés. Es una labor totalmente altruista.

Continuará…

 

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